martes, 6 de enero de 2015

El canto de un pájaro



En cualquier lugar del mundo, cada vez que un niño llora, un pajarito nace. Al cabo de un tiempo, el pajarito echará a volar e irá a cantarle al niño que suspiró, para que esté alegre.
Pero hubo una vez un pajarito que no quería abandonar el nido. Se llamaba Nicole y tenía miedo a las alturas. Así que cuando sus hermanos saltaron sin miedo al vacío y movieron sus pequeñas alas, ella se quedó en el borde y no les siguió.
Su madre le dijo que saltara, ella miró hacia abajo y se puso a llorar. Tras llorar mucho, su madre le permitió quedarse.
Al principio estuvo un poco triste, pero después se acostumbró a su vida en el nido, tanto, que le hizo feliz. Sus hermanos volvían de vez en cuando y traían cosas. Y a su madre le daba miedo dejarla sola, así que le hacía mucha compañía, ¡que feliz era en el nido!
No tenía que enfrentarse a sus miedos, no tenía que saltar sobre ese vacío.
Un día, llegó un pajarito perdido. No sabía dónde estaba, y se paró en el nido. Nicole estaba allí jugando y saludó al extraño.
-¡Buenos días! ¿Qué hace usted por aquí? Pío,pío
El pajarito sonrió ante la cortesía, y respondió.
-Perdone mi intromisión, pero estoy buscando el balcón de mi destino y no sé donde está la ciudad, pío, pío.
Nicole no había salido nunca del nido, pero miraba hacia donde volaban sus hermanos cuando decían que iban a la ciudad, así que le indicó el camino al extraño con sus plumas.
-¡Muchas gracias señorita! Pensé que el niño estaría triste por mi culpa, pío, pío.
Antes de que emprendiera el vuelo, Nicole detuvo al extraño.
-¿Cómo que el niño estaría triste por su culpa? Pío, pío.
-¿No lo sabe usted? Los pajaritos nacemos porque un niño llora. Nos echamos a volar para llegar a su balcón y les cantamos en la ventana. Ellos se alegran con nuestra voz y dejan de llorar. Pío, pío.
-¿Entonces, si yo no salgo de aquí, un niño llorará?  Pío, pío.
-¿No ha ido usted a cantar a la ciudad? Pío,pío.
-Pues me dan miedo las alturas... Me da miedo caerme. Pío,pío.
-¡Pero si somos pájaros! Esta en nuestra naturaleza volar, ¡todos podemos! Pío,pío.
El extraño aleteó un poco  dio vueltas alrededor de Nicole, la pobre Nicole estaba confusa, no quería que un niño llorara por su culpa. Se puso a llorar. El extraño se posó y la consoló:
-¡Señorita! ¿Verdad que usted llora porque no está bien? Pues a ese niño le pasa lo mismo, si usted saltara y volara, si viera el cielo conmigo, la acompañaría hasta la ciudad, y allí podría cantar a su niño, y hacerlo feliz. Pío, pío.
Nicole lo asumió, se posó en el borde. Miró al vacío. Le temblaron las patitas. Quería llorar. Pero recordó a un pobre niño llorando. Y saltó. Movió sus alas muy rápido y muy rápido y cuando abrió sus ojos otra vez, estaba volando.
¡Volaba muy alto! Vio la copa de su árbol desde encima y todos los árboles que había alrededor, ¡qué maravilloso era volar! El desconocido la alcanzó. Y partieron rumbo a la ciudad. Ella disfrutó del sol en la cara, del aire puro, de las nubes blancas alrededor, disfrutó, y le perdió miedo a las alturas. ¡Era su naturaleza volar! ¿Cómo no podría la pequeña Nicole, igual que los demás, volar ella también?
No tardaron en llegar a la ciudad. Y ella no tardó en oír las lágrimas de un niño. Voló hasta su balcón. Y cantó, como cantan los pájaros, cantó con toda la felicidad que había conseguido hoy. Y el niño dejó de llorar, se quedó mirando a la ventana, mirando a Nicole, el valiente pajarito que había perdido su miedo a las alturas, sólo para hacerle feliz.

1 comentario:

  1. ¡Cómo eres! Incluso los pájaros son tan poetas (????) "Perdone mi intromisión, pero estoy buscando el balcón de mi destino y no sé donde está la ciudad, pío, pío." Eso es muy bonitooooo, y lo de pío, pío!!!! JAJAJAJAJA!!! MUY ADORABLE. Bueno, toda esta historia es así, "monosa". Como para imprimirla en una papel y guardarla bajo la almohada. :3

    Creo que ya me conoces lo suficiente como para saber que leo tus textos cuando me encuentro mal. realmente te leo siempre, pero te leo con mucha más necesidad cuando no sé qué hacer con mi vida, dicho de una manera exagerada. Además, como tú crees tan poco en ti, y por ello me transmites miedos, tu miedo despierta mis miedos, pues leer tu blog me tranquiliza. Cuando te leo pienso: "Aiiis, entonces lo que le sucede a este chico es que es un poco tonto. Vale, entonces sí, escribe hermoso, ¡demostrado! Perfecto, que siga viviendo en su mundo, y que se haga un nido con las fibras de sus pensamientos. Lo importante es te encanta como escribe, y siempre podrás leer esta historia (¡y la de los gatitos!)." :)

    Tu fan que te odia y te quiere un poco.

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